Los Mochis Casa Matriz CRREAD de Sinaloa

Región Sonora y Sinalóa

 

Albergue Mauricio Rodríguez Pérez de Guasave

 

Director del Albergue que lleva el nombre Mauricio Rodríguez  Pérez, uno de los grandes ideólogos del movimiento, Crescencio Quintana Tapia dice evocando a la vez que una profunda convicción religiosa, una frase célebre del programa, cuando se le interroga de los avances del trabajo:

“Los errores son míos , los aciertos son de Dios!”.

Crescencio, había pertenecido a un grupo de Alcohólicos Anónimos, de 24 Horas,  y  logró superar su adicción al alcohol a partir de los años 1991 a 1992.

Nativo del Municipio de 3 Valles del Estado de Veracruz, Crescencio decide viajar al Estado de Sinaloa. Llega a Mochis ya con el programa corriendo por sus venas, en busca de una oportunidad para servir a sus semejantes. Así como él mismo un día recibió la ayuda, ahora buscaba ayudar a que otros enfermos por drogas y alcohól, pudieran encontrar la senda del bien.

Crescencio pretendía cumplir de esa forma uno de los 12 pasos del programa, que son en AA, algo tan fuerte como los 10 mandamientos para un cristiano.

-Yo llegue un 11 de Septiembre a Mochis, dice.

 Y, sobre su primer encuentro con el CRREAD comenta haberse acercado a solicitar información para canalizar a gente que tenia problemas con las adicciones.

“Llegue a pedir información para poder ayudar a gente a que se internara.  De buena voluntad se me invitó a pasar y allí me quede”, confiesa mientras recuerda en voz alta sus propias convicciones de fé: “Dios tiene algo preparado para cada uno”.

Y así, con esta máxima, explica su permanencia dentro de la institución en la que el 12 de Abril anterior, cumplió 6 años de su llegada”.

Recuerda también como su arribo a Guasave estaba programado para un 13 de abril “pero Mauricio que era muy supersticioso cambio la fecha y la reatrasó un día antes”.

A Guasave llegaron los mejores servidores junto con Crescencio, entre ellos Julio Alfonso Rivera Chávez, quien fué Secretario, Francisco Sarabia, quien fué responsable de la Guardia y Mario López.

Mauricio y Esteban decidieron la llegada de Crescencio a Guasave.  Había muchas dudas sobre el recibimiento que tendría CRREAD en esa tierra, para iniciar el Centro que hoy lleva el nombre de Mauricio Rodríguez Pérez. Primeramente, el programa se estableció en un Consultorio Médico del Ayuntamiento. El local resultó muy ajustado e insuficiente, este había sido prestado al Programa por el Presidente Municipal. Y para aumentar la tensión, un Jardín de niños y una Escuela primaria flanqueaban la institución. Y, lógico de suponer, el cuchicheo de las amas de casa sobre el peligro latente de un Centro de Rehabilitación cerca de esas instituciones.

El programa CRREAD se estableció en Guasave con un grupo de servidores que traían por sus venas lo mejor del programa de Tecate, Baja California:  “Eran un grupo de personas con mucho espíritu de servicio, con un programa bien arraigado y con una enseñanza bien definida de Tecate”.

-Ellos hicieron una labor muy grande, Mauricio y, Esteban, en su momento, al transmitir las enseñanzas tanto a los familiares como a los internos.Actualmente, el Albergue Mauricio Rodríguez Pérez de Guasave tiene un cupo de 120 internos y, su trabajo esta reglamentado por las normas de salud de ese estado y las relaciones con las autoridades son optimas. En Sinaloa, él CRREAD se ha ido recuperando de la perdida de Daniel López  y de Mauricio Rodríguez, así como de la recaída de Esteban Ramírez, quién cayó por un par de años en las adicciones nuevamente y, de ahí, hasta el último lugar de la fila en el CRREAD.

La etapa de madurez de la institución  ha pasado del sistema de liderazgo a un Consejo donde todos participan de las decisiones que se toman.

Los talleres formativos son importantes para el desarrollo de las habilidades de los internos y la capacitación que ellos adquieren los prepara para hacer frente a una nueva vida a la vez que actúa como una terapia ocupacional.

 

Ahora en Guasave se tienen talleres de mecánica automotríz de soldadura y carpintería. También él CRREAD no descuida la superación educativa de los internos y el programa ISEA (Instituto Sinaloense de Educación para Adultos) ha logrado ser aprovechado ahí con unos 45 internos que estudian Alfabetización, Primaria y Secundaria.

Además, los talleres de artesanía se utilizan para hacer bonitos souvenir que se regalan a los asistentes de los Congresos que se efectúan ahí.

Habiendo iniciado hace 6 años en un pequeño local  prestado donde apenas cabían una docena de internos, ahora el albergue Mauricio Rodríguez es una imponente estructura con dos plantas, todo bardeado con material y con capacidad instalada para unos 120 internos, aunque por sus espaciosas instalaciones bien podría dar cabida a 300 o 350 internos en rehabilitación.

Aún, el segundo piso de las oficinas de Crescencio, conserva las habitaciones donde se hospedaba el 10-1-General, Daniel López Flores cuando este vivió.

Y, la pregunta de ¿Cómo se hizo tan imponente edificación? Tiene una sola respuesta: “La sociedad es la que nos ayuda, las autoridades apoyan con la luz. El agua, pero la sociedad participa con la donación de materiales”.

Pero los internos aportan uno de los activos fijos más valiosos de los Centros: el trabajo fecundo y creador. Aquí como en todos y cada uno de los 42 Centros que hay en el país, todas las edificaciones están hechas por internos en recuperación,  tanto la calidad de la construcción como los acabados, son de primera calidad.

Igual, en el patio de acceso del Centro adorna la estancia un busto de Daniel, como muestra de Gratitud de los internos hacia la labor titánica del Fundador del Programa.

En Abril de 1996, era Presidente Municipal de Guasave, Sinaloa el señor Jaime Leyva y, por medio de él,  se realizó el Comodato que sirvió de primera instalación del CRREAD. Existe aún el Acta de la primera sesión realizada y el documento dá fé de su asistencia al evento.

“Aunque después no nos volvimos a ver para nada hasta que salió”, dice Crescencio mientras nos acompaña a un recorrido por las primeras instalaciones donde no se descarta que pueda instalarse una placa de fundación del programa en el Municipio de Guasave  Sinaloa.

El programa de CRREAD en Guasave se ha fortalecido con un grupo de familias que han luchado hombro con hombro con los directores para impulsar los trabajos. 

 

- Doña Arcelia Valenzuela fué una de las primeras gestoras y doña Blanca Morales, fue otra de las iniciadoras, dice Crescencio.

El centro CRREAD de Guasave celebró su ceremonia de Sexto aniversario este 14 de Abríl anterior,  y  se contó con la presencia de autoridades de la institución de todo el país y representantes de la prensa, se celebró un bonito programa donde se festejaron internos con el típico pastel que les recuerda un aniversario más alejados de drogas y alcohól.

Especialmente, los asistentes a la celebración agradecieron a Dios por las bendiciones recibidas y, en forma especial se recordó la odisea que sé emprendió para poner en marcha el programa de CRREAD en este Girón de la patria.                                                                                                    

A seis años de distancia, ya nadie lo duda, la institución de Rehabilitación de Enfermos de Adictos a Drogas y Alcohól más importante de México ha echado raíces en Guasave y, de esto dan testimonio las autoridades que se encargan de reglamentar los trabajos, de la sociedad que apoya a la institución y de cientos de padres de familia y de internos agradecidos que saben que el CRREAD fue factor decisivo para devolver la felicidad a familias enteras que habían sido destrozadas por el flagelo de las adicciones.

 

Mochis, Trinchera del CRREAD

Desde la fundación del Programa, en los últimos tres años de la década de los 80’s, el sueño de Daniél fué la expansión del programa en todo México. Mochis fué uno de los puntos más importante de esa cruzada, hasta donde llega el primer Centro de Rehabilitación en Marzo de 1994.

Correspondió a Mauricio Rodríguez Pérez (QPD) la Fundación del Programa, para lo cual contó con una casita de interés social ubicada en la Colonia Texas, esta les había sido facilitada por el Presidente Municipal de Ahome  Sr.  Federico Careaga Wolfskill.

Jesús Zubiría, actual Director del Programa en Mochis, explica que durante el primer mes, el internado se llenó especialmente de jovencitos y, destaca como fuente fidedigna de información sobre los inicios del CRREAD, al Doctór José Borunda Meléndez, Custodio de la Institución en la Región.        

-Las drogas más comunes eran la marihuana, los psicotrópicos y los inhalantes y, las edades de los internos, de entre 12 a 20 años, dictaron la necesidad a los encargados del programa a “recordar ellos mismos su niñez, sus orígenes” para poder comprender la magnitud del problema.

De todas formas, el programa fué todo un éxito durante los primeros meses y la demanda de servicios aumentó enormemente.

Las gestiones ante el mismo alcalde Federico Careaga, hechas por Mauricio, condujeron en acuerdo con el club de Leones, a entregar a la Institución  en comodato las nuevas instalaciones que sé ubican ahora en la avenida 10 de Mayo y Ciprés de la Colonia del Valle en Mochis Sinaloa. El contrato se ha perfeccionado con el tiempo y ahora se tiene por tiempo definido.

Pero las instalaciones se han ido ampliando por la fuerte demanda de servicios. Aproximadamente en 1996 se construyó el segundo piso de la instalación, entonces se pudo hacer un reacondicionamiento de la instalación. Se desocupó la sala de psicoterapia y se hizo comedor. Por esos dias, había unos 120 internos y los problemas de cupo eran permanentes.

Un año después, precisamente en enero de 1997, llega al CRREAD de Mochis, Jesús Zubiría. Llega en calidad de interno, esposado, adentro de una patrulla y fué conducido por 4 policias.

-Eso era demasiado para mi, dice con un gesto de tristeza, de amargura. Dolido de tener que recordar esa etapa de su vida. El antes y el después.

Antes, había vivido 25 años en el submundo de las drogas y el alcohól, haciendo sufrir a su familia, en constantes problemas con la Ley. Ahora se le presentaba la oportunidad de un cambio de vida y, la aprovechó.

Jesús Zubirías, ingresa para cumplir un tratamiento de desintoxicación y rehabilitación. “Parecía una pesadilla”, dice al recordar su paso por la obscura noche de las adicciones.

Por ese año, el Centro tenia poco más de 200 internos y ya estaba saturado su cupo. “Teniamos que dormir en los pasillos, entre las literas en el suelo”. 

 Zubirias cumple su periodo en el tratamiento y se incorpora al servicio. Sus avances dentro del programa son sorprendentes y poco a poco se vá comprometiendo más y más con el CRREAD. Comienza a sentir en carne propia las limitaciones del Centro, se preocupa por dar solución a los problemas más sensibles que enfrenta la institución y se empapa de la mística del programa, teniendo a su lado a Mauricio, uno delos ideólogos, con quién llega a tener una estrecha amistad.

Recuerda como al saturarse la capacidad del Centro en Mochis, Mauricio decide la apertura de la Granja en Abríl de 1997, en un terreno alejado de la zona urbana, con mayor espacio y donde se derivarian grupos de internos. Precisamente es en los días cuando el Presidente Municipal de Ahome Francisco Javier López Brito, proporciona el terreno en Valle del Carrizo.

“Mauricio envió al compañero Enrique Walker como responsable de la Granja, Marcos Montes como encargado de mantenimiento y Construcciones y Martín Domínguez encargado de Carpintería, ellos iniciaron los trabajos de construcción de La Granja, cuyo propósito inicial era desfogar  la sobrepoblación del Centro de Mochis

Jesús Zubiría, finalmente se queda en forma definitiva en él CRREAD, donde  encontró su recuperación,  y donde llegó a ser Director, hasta la actualidad, del Programa en Mochis Sinalóa. Ahora, está reconstruyendo su vida, ha formado una familia “hasta eso le debo al CRREAD”, dice.

Quien un día llegara esposado, en una patrulla con cuatro policías, ahora es el más convencido impulsor del programa, ahora está al frente de la recuperación de unos 120 internos en el Albergue Daniel López Flores de Mochis,  y 180 más de la Granja Alfredo Mauricio Rodríguez Pérez.

En la Granja, los trabajos iniciaron con toda clase de penurias, se carecía de los servicios más elementales como agua, luz, drenaje y los insumos del centro eran proporcionados por el Centro de los Mochis:  Desde tortillas, café, cigarros, todos los alimento y hasta el agua, que era transportada en tambos de 200 litros.

En la Granja, los servicios se han estado cubriendo de acuerdo con las posibilidades y, ahora los esfuerzos están centrados en la construcción  de la obra negra de dos pisos que constituyen una magna edificación con recursos propios, en dos plantas y sobre una superficie de ½ Hectárea (6 mil Metros).  De Mauricio, Jesús Zubiría recuerda su excepcional inteligencia con una especial  iluminación, con una clara inteligencia para comprender al adicto y al alcohólico, fue el primer Coordinador regional de Sonora y Sinaloa.

Mauricio, aunque sigue siendo la inspiración del programa en el Suroeste de México, no le tocó ver la magnitud de su obra, específicamente del programa en Culiacán, la capital del Estado de Sinaloa.

Jesús Zubiría Castello, recuerda estos hechos al explicar que el CRREAD se sigue proyectando como una institución gratuita que está enfocada a ayudar al Ser Humano en forma amplia, abierta y desinteresada, como dicta su pronunciamiento de principios.

Pero, la Granja, una magna obra en proceso, que era la natural expansión o extensión del Centro de Mochis ¿Cómo iniciaron?

-Conocida simplemente como la Granja o, Extensión Granja, su historia fué simple: Un buen día, en abríl del 97, en una camioneta, se vino un grupo de compañeros con poco más que su espíritu de Servicio, echaron unos cuantos sartenes, algunos machetes, algunas palas y unas cobijas a una vieja camioneta. Se echaron su porra y se fueron.

- Yo era responsable de la guardia en el Centro de Mochis, me tocó verlos partir, dice Jesús Zubiría Castello.

Recuerda los nombres de los fundadores de la Granja: Enrique Walker Contreras como responsable; Marcos Montes, como Fiscal y como encargado de mantenimiento y Construcción, el compañero Eustaquio Velásquez. Martín Domínguez también venia apoyando el área de Carpintería.y algunos otros que ahora escapan a mi memoria

“Me acuerdo que primeramente construyeron una casita tipo milusos con tarimas de madera que utilizaban como dormitorio, como comedor y como sala de psicoterapia. Nosotros veníamos diariamente a compartir con ellos. Diariamente, Jorge Aboyte, un muchacho muy jóven, muy entusiasta, un verdadero discípulo de Mauricio, venia diariamente a traerles a traerles el agua, las tortillas, los cigarros”.

Jesús Zubiría comenta emocionado que, a unos cuantos metros de la Granja de Mochis, se encuentra el panteón municipal donde descansan los restos mortales de Mauricio. El fué asesinado con arma de fuego, en su propia casa. Descansa en paz, a unos metros de la obra que fuera su sueño, su gran ilusión.

Igual, en la Granja se tiene aún unos 60 casos psiquiátricos, quienes tienen la atención profesional, atención humana, buscando que ellos vivan lo mejor posible. “Todos ellos son indigentes, tienen atención médica y la visita de un psiquiatra”.

En las oficinas administrativas del CRREAD en Mochis, se tiene un pequeño museo de las propiedades personales de Mauricio, entre ellas, un encendedor, una artesanía hecha por internos, un cinturón, algunos documentos personales de Mauricio, y la infaltable foto del recuerdo de 16 por 20 pulgadas en un marco también tallado por manos artesanas de los internos. En Mochis, a la memoria de Mauricio se le tiene una verdadera veneración.

-Cuando yo llegue al CRREAD, había 200 internos, el hacinamiento era terrible, a pesar del frío exterior, adentro el calor era imposible, algunos dormían de bajo de las camas, pegados a las paredes, los guardias tenían que brincarlos para hacer su rondín de vigilancia, por ello, la meta más importante es vencer esos obstáculos y darle confort, una estancia digna a los internos y, lo hemos logrado, dice Zubiría.

La sociedad de Mochis y los pueblos cercanos a quienes les han resuelto problemas, problemas de vida y muerte y, que han debido recurrir al CRREAD en busca de atención para sus familiares enfermos por la adicción a drogas o alcohól, igual que las autoridades de Gobierno que vigilan estrechamente el programa y se convierten en coadyuvantes de él, así como los cientos de internos que se han beneficiado desde que el primer Centro se estableció aquí ya hace 8 años, son los más importantes testigos de calidad del hecho insoslayable de que el lema “Vivir Para Servir”, que constituye el eje del apostolado del Programa, se ha enaltecido en esta magna cruzada nacional que se emprende contra las adicciones y donde el CRREAD es punta de lanza, aquí como en todo México.

 

El Programa en Culiacan

 

En 1998, un grupo de familiares de internos del CRREAD de Los Mochis, Sinaloa, encabezados por la señora Matilde Quevedo, inició ante el DIF de esa ciudad, las gestiones para fundar un Centro CRREAD de Rehabilitación en la ciudad de Culiacán, Capital del Estado, debido al elevado índice de alcohólismo y drogadicción y a la falta de alternativas de ayuda para los jóvenes enfermos y sus familias que sufren por este tipo de problemas.

Las autoridades municipales de ese entonces, bajo la administración del licenciado Gustavo Guerrero, tuvieron el acierto de dar en donación una superficie de terreno de aproximadamente 6 000 metros cuadrados en los linderos de la zona de tolerancia, específicasmente en la colonia Amistad de esa ciudad.

Ese terreno estaba destinado a realizar la obra y, en Culiacán fundar una Casa de Vida para arrancar de las garras del vicio a tantos y tantos jóvenes que han caido por la falta de una mano amiga que los guie y los comprenda. En Diciembre de ese mismo año, se concretó el proyecto y, un grupo de compañeros partió del Centro CRREAD de Los Mochis para fundar la obra.

A iniciar las arduas labores que anteceden al nacimiento de un Centro CRREAD, inspirados por el ejemplo del compañero Mauricio Rodríguez Pérez, fundador de la corriente en el Estado de Sinalóa y Sonora.

José Camargo Castrejón, quién a la postre fué nombrado Director del Centro, Germán Ozuna, Martín Domínguez y José Luis Urias, fueron los primeros internos que de esa manera determinante influyeron primero en la fundación y posteriormente en el crecimiento de esa Casa Hogar que finalmente ha cumplido su cometido. Algunos de ellos, se fueron a vivir la experiencia.

Martín Domínguez sustituyó a José Camargo en la dirección del Centro cuando este se fué y siguió sirviendo hasta enero del 2002. El crecimiento del Centro en sentido material fué muy grande, ya que cuenta con 3 dormitorios con capacidad para más de 120 internos, tiene área de oficina, Comedor, Sala de Psicoterapia perfectamente terminadas. Todo  parecía marchar a la perfección.

Pero, en enero de 2002, la desgracia pareció cernirse sobre el Centro que había llegado para convertirse en un templo de la rehabilitación de adictos. Un grupo de internos, confundidos y preocupados por el desempeño hasta cierto punto incorrecto de Martín Domínguez, pero principalmente manipulados, igual que sus propios familiares, por el “falso profeta” que no falta en ninguna organización, se aprovechó de una salida del Director para hablar con los principales servidores y hacerlos participar en un complot.

De esa forma, a su regreso, Martín Domínguez fué destituido de su cargo de Director y, humillado fué encerrado por sus propios compañeros en el cuarto de D Tox, sin permitirsele comunicar con el Coordinador Regional, ni con ninguna autoridad del CRREAD y, sin tomar en cuenta para tan aventurada acción a ninguno de los directores del área.

Tomaron el Centro e incluso amenazaron con destituir a otros Directores de su cargo.

“No sabemos realmente, aunque el tiempo está dando la respuesta, que fué lo que impulsó a ese grupo de internos a actuar de esa manera, a obrar en contra de la estructura de la organización y seguimos preguntandonos si fué su sincera preocupación por la justa y honesta administración del Centro y el bienestar común de los internos o, fueron los resentimientos, la envidia o la ambición, mal entendidos”, dice Jesús Zubiria, Director del Centro actualmente.

De la forma que esto haya sido, la mayoría de ellos se fueron cuando el CRREAD por medio de sus representantes legales, con el apoyo de la Dirección Nacional, recuperó las instalaciones gracias al valor y al coraje de verdaderos líderes del movimiento, como el compañero Antonio Lara Verduzco y un grupo de 20 guerreros quienes evitaron que sucediera lo que el compañero Daniél siempre nos pidió que evitaramos: “Que esto no caiga nunca en manos extrañas”.

En el desenlace final que llevó a la normalidad del Centro, fué determinante el apoyo, de Francisco López Corzo, de Crescencio Quintana Tapia como Coordinador Regional, de Mario Islas para que se convinieran los términos para asegurar el buen funcionamiento del Centro, su correcta administración y el buen trato y medio de vida en el que los internos llevarian su recuperación.

El compañero Jesús Zubiría repartió su tiempo como Director en Los Mochis para supervisar temporalmente las cosas en Culiacán y gracias al apoyo de personas como el señor Presidente Municipal, licenciado Jesús Enrique Hernández Chávez, del maestro en Ciencias James Key y sobre todo de la señora Guadalupe Pietsch de Millán, Presidenta del Sistema DIF en el Estado de Sinalóa, que ese Centro volvió justamente a la normalidad.

Los compañeros inconformes se fueron, están viviendo la experiencia junto con su líder. El ex compañero Peñuelas se fué a otro lado a poner en practica sus ideas. El olvidó que el CRREAD en 15 años de existencia y sus 16 años de servicio, tiene bien definidos su ideología, sus principios y su estructura.

Lo que ocurrió ese año en Culiacán, no debe volver a repetirse. Ni aquí, ni en ningún otro lado. Simplemente no lo podemos permitir.

Los familiares de los internos del CRREAD deben de entender que sus aportaciones o donativos no los convierten en propietarios de los Centros. Ni les dá la facultad de poner o quitar servidores, ni establecer condiciones para el funcionamiento de los Centros.

El trabajo de los grupos familiares CRREAD es ayudarse unas a otras a comprender y tratar la enfermedad emocional de sus familiares que se encuentran en recuperación y rehabilitación.

“Felicitamos y agradecemos a todos los familiares verdaderamente agradecidos con Dios y con el CRREAD que han sabido distinguir la diferencia”, dice Jesús Zubiría Castelló, Director del Centro.

 

 

En El Fuerte “Gracias a Dios por el CRREAD”.

 

En este importante Municipio de Sinaloa, el CRREAD tiene en marcha un singular proyecto productivo donde unos 80 internos en recuperación, dirigen una granja de producción agropecuaria que está a unos pasos de garantizar la autosuficiencia del Centro.

No solo se trata de una terapia ocupacional, básicamente el trabajo productivo está transformando el entorno del interno, transformando el concepto que ellos tienen de la vida, transformando el sentido que tienen de su propia ubicación en el contexto social, y transformando el concepto que tienen de sus propias posibilidades y potencialidades.

En El Fuerte, el albergue “José Humberto Galaviz Armenta”, en un predio de dos hectáreas, es también un centro de producción agropecuario que aporta alimentos básicos para la subsistencia de los internos, esfuerzos que han merecido un especial reconocimiento de la sociedad.

Desde los primeros días de Octubre de 1999, cuando es nombrado alcalde de El Fuerte el señor Galaviz Armenta, pugnó fuertemente por la llegada del CRREAD a ese municipio y, aunque hubo varios intentos previos para sostener el programa, faltaba continuidad y persistencia.

Digno de hacer mención la presencia de las señoras Navarrete y, la señora Mayra Astorga de Galavíz quienes participaron en los trabajos iniciales.

En enero de 2001, Antonio Lara Verduzco, un joven inquieto, inteligente, había cursado estudios universitarios básicos y ya era graduado en la escuela de la vida que ofrece el CRREAD a quienes caen en el infierno de las drogas, el fué designado para hacerse cargo del Programa en El Fuerte.

Antonio, se acerca al Presidente Municipal quien ya estaba un poco decepcionado y, veia muy lejano su sueño de que su Gobierno pudiera coadyuvar a la instalación de un Centro de Rehabilitación para hacer frente al grave problema de drogadicción y alcoholismo.

El Toño, hizo una propuesta muy seria, prometió un trabajo intenso para levantar el programa y, el alcalde respondió con desaliento: “Lo mismo me han dicho todos. Y finalmente lanzó una sentencia; “Este es él ultimo intento que hago!”.

Antonio Lara “El Toño”, como le dicen sus amigos, supo aprovechar la ultima oportunidad que el Presidente Municipal de El fuerte brindaba al CRREAD y, en unos cuantos meses logra levantar todo el programa en cuanto a servicios, obras e instalaciones y tratamiento a enfermos.

En Febrero del 2001, el alcalde de El Fuerte, recupera la credibilidad en el Programa y, entrega un terreno de 2 hectáreas al CRREAD. Antonio puso manos a la obra acompañado de 9 servidores venidos de Guasave y Mochis.  Los internos de El Fuerte sumaban 8, la mayoría de ellos con retraso mental debido a las drogas.

“Laminas, maderas y palos que encontrábamos del monte”, fueron los primeros materiales utilizados. De ahí en adelante, la historia fué de ascenso como la espuma.

- El propio Presidente Municipal de esa localidad, toma como su apostolado personal levantar la construcción, formando un club de aportadotes entre medianos empresarios del lugar. El alcalde Humberto Galaviz Armenta, incluso fué gestor ante otros niveles del Gobierno para procurar el apoyo al CRREAD.

De febrero a Abríl del 2001, las instalaciones de la institución se levantan paso a paso y un importante impulso hacia la obra lo constituye la presencia de la esposa del Gobernador del Estado de Sinaloa, Guadalupe Pietsch de Millán, por cuyo conducto se gestiono hacia SEDESOL el financiamiento para la construcción de una una cocina-comedor, así como una fuerte inversión para la creación de la granja de codornices.

La historia del CRREAD en El Fuerte es muy seleccionadora. Antonio Lara, se había acercado por mera casualidad al Centro de Guasave en abríl de 1998 para solicitar información. Había leído en una revista EL CRREADTIVO, el órgano de comunicación del movimiento en el Sureste, la invitación a recibir tratamiento en enfermedades de adicción a drogas y alcohól en forma gratuita y, decidió aprovechar la propuesta. Ya no salió de ahí!

En forma voluntaria, Antonio ingresó al programa. Desde abríl de 1998, hasta enero del 2000 Antonio se mantiene limpio, escala en la estructura del CRREAD y es designado para cumplir diversos servicios. Sale, con luz verde, pero vuelve a los mismos círculos donde enfermó, los amigos, el barrio y vuelve a recaer. Pero, dos meses en las calles, son suficiente lección y regresa al Centro en Marzo del 2000 y, hasta la fecha se mantiene dentro del programa como Director del Centro El Fuerte.

Originario del Municipio y capital de Culiacán Sinaloa, Antonio se traslada desde pequeño a Guamúchil. Su paso por el mundo de las drogas lo lleva a contactar el Centro de rehabilitación de Guasave, donde el propio Director Crescencio Quintana Tapia está al tanto de su rehabilitación,  y quien lo envía como su hombre de confianza para levantar el programa de CRREAD en El Fuerte,  y así, ayudar a cientos de enfermos adictos a drogas y alcohól quienes por sus propios medios no pueden procurarse un tratamiento. Antonio, reconoce el decisivo apoyo y orientación que ha recibido también de Jesús Zubiría Castelló.

Antes de su ingreso al CRREAD, Antonio se convirtió en un trotamundo, en busca de encontrarse a sí mismo. Y lo que el llama la “fuga geográfica” consistía en el cambio de lugar, cambio de amigos, en busca de dejar el mundo de las drogas. Y solo en el CRREAD encontró la curación de su enfermedad.

Antes de ingresar al CRREAD  ¿A que te dedicabas?

-A drogarme!, responde, sin cortapizas. Y agrega: “Yo había sido adicto a la heroína durante 15 años, había perdido la confianza de mi familia y de mis amigos y de la sociedad, tenia una vida destruida.

Ahora, Antonio Lara busca, a través del servicio que ofrece el CRREAD en el Fuerte, ayudar a otros seres humanos que, como él, un día cayeron en las adicciones y así destruyeron sus vidas.

Su llegada a El Fuerte vino a aportar la continuidad y permanencia que el Programa necesitaba, convirtiendo las 2 hectáreas donadas por el Ayuntamiento en una Granja de Producción agropecuaria, donde se tienen cultivo de hortalizas y 600 codornices que aportan productos básicos —huevo rico en proteínas—  para la alimentación de los internos.

Por ello, la sociedad de El Fuerte se ha sumado al programa de vida que ofrece el CRREAD.

Igual que cientos de padres de familia, la Profesora Estela Santiago de García, Presidenta de los grupos familiares del CRREAD en El Fuerte, agradece a Dios por haber iluminado a quienes llevan adelante el programa del CRREAD. Dice con estrujante franqueza: “soy esposa de un alcohólico y drogadicto,  y madre de un drogadicto, mi hijo también se acaba de internar”.

Habla, con la ternura de una mujer que es madre también, de los resultados del Programa en seres humanos que llegan desahuciados, con fuerte daño intelectual y cerebral,  y de la forma en que poco a poco, pero con firmeza se recuperan: “Eso es una bendición de Dios, tenemos que agradecer a un poder superior y agradecer a todas las personas que lucharon para que se fundaran estos Centros y también, como Don Daniel y Mauricio, todas las personas que les siguen dando vida, como son los Directores y los mismos internos”.

Pero, durante abríl de 2002, Antonio junto con la Sra. Estela Santiago de García, presentaron sus respetos y el programa, al Presidente Municipal actual de El Fuerte, José Luis Vázquez Borbolla y su esposa, la señora Guadalupe Valdéz de Vázquez, Presidenta del sistema DIF de El Fuerte, para continuar apoyando esta loable labor. El alcalde, junto con su cabildo no dudó en solidarizarse un solo instante con los trabajos del CRREAD, para lo cual sometió a consideración un impuesto especial a los negocios expendedores de bebidas con graduación alcohólica para canalizarlo al programa.

El Presidente Municipal aseguró: “si ellos contribuyen a que haya alcohólismo, pues que cooperen. Esto independientemente de que aquí podamos apoyar con materiales para la construcción, con gasolina. Los regidores opinan que debemos apoyarlos. En mi opinión están haciendo una muy buena labor, porque hemos visto muchachos que se han rehabilitado y vemos que los tratan mejor que en su propia casa”.

 

Arraiga el Programa en Ejido Las Vacas

 

Ubicado en los linderos de tres municipios, Ahome, Guasave y El Fuerte, el Centro CRREAD del Ejido Juan José Ríos, es recinto donde día con día, los internos, viven la practica de los valores que deben garantizar su rehabilitación.

El apostolado de “vivir para servir” y las sabias lecciones de “hacer el bien sin mirar a quien”, que fueron parte del ideario de Daniél, aquí, los internos lo han convertido también en una forma de vida.

Aunque, según lo explica su Director Rogelio Martínez Fajardo, este Centro ha logrado captar poco apoyo de la comunidad, los programas se llevan a cabo al pié de la letra y la institución se prepara para iniciar una etapa más productiva e instructiva con la puesta en marcha de talleres para capacitar a los 80 internos que cumplen su programa de rehabilitación.

En noviembre de 1998 y aún bajo la coordinación de Mauricio Rodríguez Pérez, se efectuó la apertura de este Centro de Rehabilitación para enfermos de alcoholismo y drogadicción que atiende básicamente casos rebeldes.

El primer Director de este Centro, fue Rodólfo Quiñones Bocanegra, su  secretario Noé Villanueva Carvajal y Juvencio Orrantia fungió como encargado de relaciones publicas de la institución que atiende también a los poblados de Juan José Ríos, Ruiz Cortinez, Bachoco, Leyva Solano, Coredepe, Batamote y el Campo 35.

La instalación en el ejido llamado Las Vacas, fue debido a la intervención del señor Enrique Soto, líder ejidal y Regidor en el Ayuntamiento de Guasave, quien se encarga de la donación de 2 hectáreas de tierra del ejido a la institución. Rogelio Martínez Fajardo dice que aún el Centro tiene una fuerte relación con el ejido y se dá la participación con diversos tipos de aportaciones que vienen a ayudar a cubrir las necesidades más apremiantes.

El Centro del Ejido Las Vacas tiene poco respaldo de la comunidad y sobrevive del apoyo de los demás centros y las aportaciones de los familiares de los internos. El apoyo del resto de los centros se dá tanto en la aportación de materiales de construcción cuanto en el apoyo con servidores que respaldan con su trabajo las diversas tareas que se realizan para procurar la atención de los 80 internos que se tienen en esa institución de rehabilitación. Por otra parte, también se apoya con la realización de gestiones ante empresarios de la región para integrar el grupo de benefactores que el Centro requiere. El Centro Juan José Ríos vive ahora una etapa de impulso a sus actividades básicas, donde se procura tener talleres de herrería, carpintería y soldadura así como primordialmente de construcción y con ello se busca procurar una buena terapia ocupacional para los internos. El reto inmediato es concluir las obras de remodelación que se tienen y capacitar a los internos en un oficio para que cuando salgan de la institución puedan hacerle frente a la vida con un nuevo oficio. Actualmente el coordinador de la región Sonora y Sinaloa Crescencio Quintana Tapia, está empeñando en desarrollar un proyecto productivo con la participación de SEDESOL a unos 5 kilómetros de distancia del ejido para apoyar los proyectos de crecimiento y mejoramiento del Centro.

 

MAPA DE CRREAD ZONA UNO A C MEXICO

 

DIRECTORIO DE CENTROS CRREAD ZONA UNO A C

Comentarios

busco un lugar en donde me puedan ayudar con mi hija que tiene 15 años y es la tercera vez que se me escapa de la casa


quisiera saber si puede ingresar una mujer a sus intalaciones ya que e escuchado siertos comentarios un poco agresivos sobre sus metodos de ayuda hacia los enfermos por asi decirlo quisiera saber mas aserca de las instalaciones y como se imparte la ayuda tanto hombres como a mujeres esper su respuesta lo mas pronto posible GRACIAS..


en lo ke no estoy de acuerdo es ke les cobren cada semana tengo un hermano en el cread de los mochis sinaloa y mis papas a penas tiene no me gusta ke les exijan una cuota seria mejor una cooperacion siempre y cuando tengan los familiares pero ke no fuera cuota casi por lo normal es gente humilde perdon no es casi en un total es gente humilde y necesitada. ojala y lean mi comentario y refleccionen al respecto si los comercios ayudan con comida y todo lo necesario en fin saludos.


HOLA yo nesesito un internado que sea muy extrito, por que el prolema que hay es el de un adolecente de 14 añaos que anda en drogas y anda muy mal y quiero que lo corrigan si algien sabe de un internado militar pues mucho mejor pero que se encuentre en sinaloa


ATENCION... EL SR. DIRECTOR DE ESTE CRREAD HAGA EL FAVOR DE COMUNICARSE CON EL AUTOR DEL LIBRO EL MILAGRO DE LA REHABILITACION UN LIBRO AL QUE NI SIQUIERA TIENE LA DECENCIA DE MENCIONAR EN SU PORTAL AL AUTOR MENOS DE PAGAR LOS COSTOS

LIC. JORGE MARTELL


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